El fenómeno de las sequías

Articulo escrito por Pablo Piacente el 24 de Noviembre de 2009

Sequía

En muchas partes del mundo sufren actualmente una de las consecuencias más complejas del cambio climático y el calentamiento global: las sequías y la desertificación. Esta manifestación de la naturaleza, además de ser una catástrofe ambiental, se convierte en una debacle económica y social, por lo tanto resulta urgente detener su avance en el planeta.

En la actualidad, la sequía representa uno de los fenómenos ambientales más destructivo a escala mundial. En las áreas caribeñas, por ejemplo, en los últimos 30 años se ha producido un incremento en su frecuencia e intensidad. En sitios con economías agrícolas sufrir sequías es sinónimo de precariedad económica y destrucción de la mano de obra local.

De acuerdo a la clasificación establecida por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), la sequía puede ser dividida en cuatro grupos o categorías: metereológica, si la precipitación es más baja de lo normal en un espacio geográfico; agrícola, cuando la humedad de los suelos no cubre los requerimientos para obtener cultivos comerciales; hidrológica, cuando las reservas superficiales y subterráneas se encuentran por debajo de lo normal, y socioeconómica, cuando la escasez de líquido afecta a las personas.

El problema se agrava

Mientras a nivel histórico las sequías se manejaron siempre dentro de los dos primeros grupos mencionados, pasando como algo extraño en el clima o impidiendo alguna cosecha, en los últimos años la profundidad del fenómeno ha comenzado a comprometer las reservas de agua (secando ríos y arroyos ayer caudalosos) y afectando directamente a la vida social y económica de las personas.

La falta de agua, el hambre, las epidemias, los incendios y los desplazamientos de población son algunas de las graves consecuencias que pueden traer las sequías pronunciadas. La generación de corriente hidroeléctrica disminuye, el transporte se dificulta y toda la economía de una sociedad se resiente. Mientras tanto, el clima sigue aumentando la temperatura en el mundo y nada parece frenar el avance de las sequías.

Junto al impacto de las sequías, crece la necesidad de agua. La realidad es que cada 20 años las necesidades de agua a nivel mundial se duplican, causado por el crecimiento demográfico y la expansión del regadío. Con anterioridad a 1970, un 15% de la superficie terrestre era víctima de la sequía en alguna situación. En la actualidad, ese porcentaje llega a un 30%.

Foto de QQ Li en Flickr

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